Poesía de la autoría de Liaazhny en zapoteco y en español

miércoles, 10 de octubre de 2018

JONÁS


Allá por el año 2004, recién llegada a un jardín de niños bi docente, me asignaron un grupo de segundo año, eran 20 niños y solo cuatro niñas.Uno de ellos tenía poco desarrollado su lenguaje pero en cuanto me veía se acercaba a saludarme con una hermosa sonrisa.
Después de algunas semanas empezó a pronunciar algunas palabras, le gustaba mucho cuando cantábamos en grupo y yo encantada de ver sus progresos, pues por lo menos hacia el intento y se integraba bien con sus compañeros.
Un día, después de hacer la rutina de activación colectiva entramos al salón y cuando estaba a punto de iniciar con el tema de ese día, se acercó y empezó a decirme cosas que no entendí, por lo que lo invite a que lo repitiera más despacio y así poder entenderlo, -Mm mm mm m maeta ehhhh gl gggu ta looola... -otra vez amor,por favor porque no te entendí nada...🤔
Otro de los niños que se expresaba muy similar a él me dijo con firmeza:
-"Hay maeta, lo que Jonás quele decil, es que tas golda"😅 giro la mirada hacia el pequeño y le pregunto - Es cierto Jonás?? y él sonriendo asiente con la cabeza al tiempo que dice "Ti"

D.R.Liaazhny🌈
Agosto-2018

jueves, 2 de agosto de 2018

Malesta legañona

Anecdotario
2.
2.Malesta legañona

Al final de una jornada en el jardín de niños, la directora y yo, abordamos el servicio urbano, y una parada adelante se subió uno de mis alumnos con su mamá, no les puedo describir esa luz en sus ojos y la emoción que expresó cuando me vió sentada en el primer asiento del autobús-Malesta a dónde vas?Tu también tienes casa? Pensé que vivías  en el kindel!!😆 Con una sonrisa le respondí que si, que iba rumbo a casa con mis hijos, lo que le asombró áun más, su mamá lo tomó de la mano y se lo llevó hasta la parte de atrás donde había asientos desocupados, tardamos como 20 minutos en llegar al centro de la ciudad, de repente, vimos que el pequeño venía de la mano de su mamá nuevamente, esta vez para bajarse y cuando llego a mi lado, volteó a verme con un gesto muy enojado y dijo: Adiós!! Malesta legañona que jala la oleja👂No lo podía creer, de esa euforia al verme cuando subió,pasó a decirme regañona y que jalaba las orejas!!! No atiné a decir nada porque bajaron rápidamente, su mamá le dijo ,- Hay chamaco...y se fueron. Mientras tanto mi directora con una suspicaz sonrisa me dijo- Haber maestra, confiese, a quién le jaló las orejas?Bien ruborizada le contesté que no sabía porqué el niño había dicho eso,pero que al siguiente día lo aclararíamos. Y así fué, al otro día, cuando llegué al jardín, ya estaba el padre que había pedido un permiso especial en su trabajo para ir a dejar al niño, también estaba el pequeño allí con un ramito de rosas en las manos.  Al platicar con ellos me explicaron lo que sucedió: Mil disculpas maestra, cuando nos fuimos a la parte de atrás del urbano, nos sentamos junto a la ventanilla, entonces él sacaba los brazos y la  cabeza y como no me hacía caso se me ocurrió decirle que no lo hiciera porque si lo veía usted lo iba a regañar y le iba a jalar la oreja, y entonces se quedó quieto, jamás imaginé que se enojaría con usted o que le reclamará. Una vez aclarado el asunto, el pequeño me entregó el ramo de flores y me dijo, ya malesta Pol favol olvida ya eso!!!

Liaazhny 🌈

martes, 31 de julio de 2018

Anecdotario 1

Los aretes
1.
Los aretes.
Allá por el año de 1978 cuando iba a ingresar a la escuela secundaria lejos del hogar en un internado en el Estado de Puebla, mi padre que en paz descanse me hizo un hermoso regalo, eran unos aretes de filigrana en oro de 14 k y para que no los extraviara me llevó con su amigo el joyero para que los sellara en mis orejas, así fué, me fui al internado y durante todo ese tiempo siempre luci orgullosa mis aretes, por supuesto que en la escuela fueron motivo de muchas cosas, desde burlas, porque cómo era posible que una niña de origen humilde tuviera unos aretes así, hasta el intento de robo mientras dormía, jajajaja no contaban con el hecho que ya les platiqué, transcurrió el tiempo del adiós y regresé a mi tierra natal en dónde estudié mi carrera profesional y  en mis primeros años de servicio después de unos meses uno de mis pequeños estudiantes me preguntó- Maestra porqué siempre traes esos aretes, no tienes otros?
D.R.Liaazhny 🌈
Julio 2018

viernes, 29 de diciembre de 2017

Esclamacion!

"Nadie dijo que los hijos solo traen felicidad"
Eso fué lo que ella pensó cada que uno de sus hijos le llamaba o le decía: ven mamá pasó esto,lo siento.
Y después de llorar y dar gracias a Dios porque el amado hijo estaba bien,   secaba sus lágrimas y encaraba el problema gastando los ahorros que con esfuerzo tenía guardados para otra cosa.
Mirando al cielo y con un suspiro, hace regresión al tiempo, a los recuerdos y se ve sonriente, feliz, gozando de las primeras palabras, los primeros dientes, los primeros pasos, los Brincos en la cama, los primeros días en la escuela, los abrazos, aquellos besos llenos de dulzura o embarrados de chocolate, los logros,los bailes, los festejos...Fueron muchos años los que Dios le concedió para verlos crecer, sanos y dando felicidad.
Regresa a la realidad y enjuagando las lágrimas en sus mejillas dice a sí misma:
Nadie dijo que los hijos solo traían felicidad!!
Derechos reservados de autor: Elizabeth Alejandra Castillo
Mtz./Liaazhny

sábado, 21 de octubre de 2017


Miradas
Hay miradas que irradian amor,
otras que destellan coraje,
las hay también lastimosas,
suplicantes,
benévolas,
miradas que se fijan en el pensamiento,
que traen recuerdos,
que causan felicidad,
regocijo,
miradas que preguntan,
que hurgan el pensamiento,
que critican,
que atan,
miradas que hieren,
que persiguen,
que condenan...
quizás la única mirada
que espero algún día,
es una mirada
de perdón
y espero que entonces
también pueda perdonarte.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Con las alas rotas



Con amor y ternura
Ayudaste a tejer mis alas,
Aprendí a volar con tu apoyo,
Y cuando despegué 
Y era tan feliz en las alturas,
Una ráfaga de viento
Me azotó  cruelmente.

Caí a tus pies vertiginosamente,
Vi cómo se nublaron tus ojos
Al contemplar mis alas rotas,
Recogiste los pedazos
Aprisionándolos a tu corazón,
que con mi caída también se lastimó.

Resulta difícil reconstruir esas alas
Y borrar toda huella de dolor
Pero nada es imposible
Se lo pido ferviente al creador


Todos los derechos reservados de autor:
Elizabeth Alejandra Castillo Mtz./Liaazhny